)¿Estás preparado para desafiar a las leyes de la naturaleza? Adéntrate en este original mundo en el que tus armas serán únicamente tu pericia y habilidad, llegando a controlar todo tipo de divertidos líquidos, en un juego que encarna la naturaleza y reta las leyes físicas produciendo una experiencia catártica y jovial.
Como vemos actualmente, el mercado digital está plagado cada vez más de juegos independientes y sobre todo de títulos del género puzzle. NEKO Entertaiment ha creado este juego original de puzles inspirado precisamente en muchos clásicos de este medio, tomando ideas tanto de Locoroco, Rolando o World of Goo entre otros, aunque el resultado final puede que no nos parezca tan exitoso como los de los juegos mencionados.
Puddle, podríamos definirlo como un título que cuenta con unas mecánicas extremadamente accesibles en un diseño sencillo y sin artificios que se las arregla para proporcionar una seductora experiencia, bastante satisfactoria y desafiante a la vez, con un nivel de dificultad no apto para todos, puesto que llevará a la pura desesperación a más de un usuarios no preparado.

Como bien dice la RAE un líquido es un cuerpo de volumen constante cuyas moléculas tienen tan poca cohesión que se adaptan a la forma de la cavidad que las contiene, y tienden siempre a ponerse a nivel. Esta descripción define a la perfección la esencia de puddle, donde manejaremos todo tipo de líquidos a lo largo de diferentes niveles hasta su destino, superando grandes dificultades a lo largo del mismo.
Puddle básicamente nace a partir de la idea que consiguen construir seis estudiantes que desarrollan el proyecto, el cual incluso llego a salir ganador en el festival de la GDC de 2010. Os resultará sorprendente que un juego basado en una idea tan primitiva y simple como llevar sustancias gelatinosas de un lugar a otro entierre una historia, pero la verdad es que cuenta con ella.
Esta historia podríamos definirla como rudimentaria, tosca o elemental, pero desempeña su papel: en el juego viviremos el recorrido que nace del desprendimiento del café de un vaso, pasando sus distintas fases por el mundo: el café empezara como hemos dicho en el vaso, luego irá al suelo, del suelo viajará al desagüe, del desagüe a las tuberías, de aquí a la caldera, de la caldera al jardín, nos mezclaremos con el pesticida y tendremos que combatir contra plantas, nos depurara, luego llegaremos a un laboratorio y posteriormente seremos absorbidos… Todo un original recorrido por lugares tan desapacibles como el propio sistema digestivo, circulatorio o unas alcantarillas que no dejarán a nadie indiferente.

Nuestro único objetivo y responsabilidad a lo largo de todos los niveles del juego será el mismo, llegar al final del nivel con el máximo líquido posible, sin bajar del mínimo marcado en el medidor, porque en ese caso, volveremos a empezar desde el principio. Como veis la premisa es básica y podríamos decir que bastante simple, pero no os dejéis engañar, simple no significa fácil.
El líquido lo contralaremos de dos formas: o bien usando los dos gatillos del mando para inclinar en un ángulo o en otro haciendo avanzar el fluido en inclinaciones diferentes, o bien utilizar la función Sixaxis (que tan poco ha sido aprovechado) o PlayStation Move, con las que disfrutaremos de forma más divertida e impulsiva.
Durante las fases, con escenarios tan variopintos como cañerías, naturaleza, laboratorios o el interior del cuerpo humano, encontraremos distintas amenazas para el fluido que debemos conducir. Todas ellas reducirán nuestro tamaño de forma rápida y eficiente, entre ellas, fuego, rayos o superficies incandescentes, pudiendo morir infinitas veces antes de completar la fase, sin contar que en cualquier bifurcación, rama o tubería, podemos perder parte del líquido al sufrir una división.

Asimismo todas las fases incluirán peligros como plantas, tubos de absorción, metal caliente y otras decenas de elementos malignos que intentarán diezmar nuestras reservas de líquido. Las fases incluyen giros, deslizamientos para coger impulso, compuertas, interruptores que habrá que activar con el propio fluido para continuar, etc. Aunque estamos acostumbrados a los puzles en los que hay que recurrir a la inteligencia, en Puddle por el contrario la dificultad no reside en acertar con nuestro ingenio, si no en nuestra habilidad, reflejos y destreza para dirigir correctamente el líquido por entre los obstáculos.
La cuestión es, que cada nivel tendrá su propia característica, e incluso el líquido irá cambiando tanto de color como de comportamiento, aumentando o disminuyendo en gelatinosidad, haciendo que se disperse en más o menos módulos e introduciendo más obstáculos. Hay una pantalla en especial que os puede impresionar realmente, se trata del sistema arterial, en el que la realidad cobra sentido gráficamente hablando, puesto que en vez de conducir el líquido inclinando el mando para conducirlo a través del nivel, deberemos bombearlo como si de un corazón se tratase, ¡alucinante!
Un título sencillo y corto, ya que cada fase se puede terminar en pocos minutos, dependiendo de la dificultad de algunos puntos que nos resultarán más complejos y por tanto deberemos repetir más veces. En el caso que nos encontremos ofuscados y con la imposibilidad viable de completar un nivel, siempre tendremos la opción que nos da el juego de “llorar”, de esta forma el juego se burla de ti para que pases al siguiente nivel sin haber completado el actual.

A todo esto hay que añadir que las medallas que podemos desbloquear al completar cada nivel se decidirán en una complicada ecuación que tiene en cuenta tanto el tiempo empleado como la cantidad de fluido salvada. Este es uno de sus principales atractivos, puesto que superar nuestras puntuaciones y nuestros records, repitiendo escenarios en menos tiempo y con más cantidad de líquido puede llevar a aquellos usuarios que ansían el oro y los trofeos del juego a una rejugabilidad con mayor disfrute del mismo. Si por el contrario no te incluyes en este grupo, el juego terminará por desquiciarte y lo acabarás abandonando rápidamente.
Un aspecto de los que carece el título es la posibilidad de contar con un editor de fases y compartir nuestras creaciones con otros usuarios, esta modalidad abriría significativamente las posibilidades de este intrínseco juego, pero desgraciadamente no contamos con ningún editor. Lo único remotamente similar es el modo laboratorio, un apartado en el que podremos alternar entre diferentes posiciones varios chorros de líquido y objetos de las fases que vayamos desbloqueando, de esta forma tendremos la posibilidad de realizar pruebas o experimentos a nuestro libre albedrio. El problema se encuentra en el espacio, puesto que únicamente abarcará a la misma pantalla que veamos y el único beneficio que obtendremos de estas creaciones será el de usarlo como fondo de pantalla para el menú del juego.
Gráficos y Sonido
En cuanto al apartado visual y sonoro a pesar de que nos encontramos ante un juego de recursos limitados, podemos afirmar que no da muestras de ello. Aunque técnicamente es sencillo, la simulación del agua y de los elementos naturales que disfrutaremos a lo largo de nuestro viaje están muy conseguidos. El estilo visual es limpio, desahogado y muy agradable a la vista. Los fondos del escenario rara vez son el foco de atención por lo que están poco detallados, los objetos en primer plano son a menudo negras siluetas de los objetos más perceptibles.
El uso del color está bastante limitado a la vez que diferenciado, ganando gran originalidad al mezclarse el color de los entornos al esquema uniforme del conjunto. Los objetos más importantes y que deben destacar como el propio líquido o los diferentes obstáculos son los únicos que sobresalen con grandes coloridos.
En cuanto al apartado sonoro, aseguramos que está muy bien trabajado, habiendo conseguido un gran acabado. La música acompaña gratamente nuestro viaje a lo largo de los niveles, dependiendo del entorno en el que nos encontremos adquiere mayor o menor grado de tensión, más musicalidad ya sea con sonidos naturales en el caso de encontrarnos en los niveles del bosque o de repugnancia, goteras y ratas si nos encontramos en las tuberías o cañerías. El dinamismo está muy logrado, consiguiendo una armonía digna de los mejores juegos musicales y rítmicos, alejándose de sonidos graves y estridentes.

Puddle es un juego simple sí, pero su simplicidad oculta un alto grado de desafío. Cuando empiezas a entrar en las etapas finales del título, te encuentras atrapado en algunas situaciones que no solo requieren un alto grado de perseverancia, timing y mano firme, si no mucha paciencia. Disfrutarás con las distintas etapas y el recorrido de los líquidos, te atrapará de principio a fin si consigues superar todas las adversidades y no te rindes y vivirás el dinamismo visual con el contraste de colores y las melodías armoniosas que lo acompañan.
Aunque está catalogado dentro del género puzle, quizá no encuentres en él la temática de ese tipo de juegos, es algo más, algo diferente, bien es verdad que también incluye puzles increíblemente difíciles que pueden frustrar a más de uno. Sin embargo, si lo que estás buscando es un juego que ponga a prueba tu cerebro sin complejos sistemas de controles, Puddle puede ser uno para saciar tu sed de rompecabezas.
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